Ya buscaron antes soliviantar y enredaron bien tus asuntos hasta que vino la Verdad y apareció la orden de Alá, a despecho de ellos.
Hay entre ellos quien dice: «Dispénsame y no me tientes!» Pero ¿es que no han caído ya en la tentación? La gehena, ciertamente, cercará a los infieles.
Si te sucede algo bueno, les duele, y, si te aflige una desgracia, dicen: «¡Ya hemos tomado nuestras precauciones!» Y se van tan contentos...
Di: «Sólo podrá ocurrirnos lo que Alá nos haya predestinado. Él es nuestro Dueño. ¡Que los creyentes, pues, confíen en Alá!»
Di: «Qué podéis esperar para nosotros sino una de las dos contingencias más bellas?» Nosotros, en cambio, esperamos que Alá os aflija con un castigo venido de Él o a manos nuestras. ¡Esperad, pues! Nosotros también esperamos con vosotros.
Di: «Da lo mismo que deis limosna a gusto o a disgusto, pues no se os ha de aceptar, ya que sois gente perversa».
Lo único que ha impedido que su limosna sea aceptada es que no creen en Alá ni en Su Enviado, no acuden a la azalá sino perezosamente y no dan limosna sino a disgusto.