Ése es Alá, vuestro Señor. No hay más dios que Él. Creador de todo. ¡Servidle, pues! Él vela por todo.
La vista no Le alcanza, pero Él sí que alcanza la vista. Es el Sutil, el Bien Informado.
«Habéis recibido intuiciones de vuestro Señor. Quien ve claro, ve en beneficio propio. Quien está ciego, lo está en detrimento propio. Yo no soy vuestro custodio.»
Así exponemos las aleyas para que digan: «Tú has estudiado» y para explicarlo Nosotros a gente que sabe.
Sigue lo que se te ha revelado, procedente de tu Señor. No hay más dios que Él. Y apártate de los asociadores.
Si Alá hubiera querido, no habrían sido asociadores. No te hemos nombrado custodio de ellos, ni eres su protector.
No insultéis a los que ellos invocan en lugar de invocar a Alá, no sea que, por hostilidad, insulten a Alá sin conocimiento. Así, hemos engalanado las obras de cada comunidad. Luego, volverán a su Señor y ya les informará Él de lo que hacían.
Han jurado solemnemente por Alá que si les viene un signo creerán, ciertamente, en él. Di: «Sólo Alá dispone de los signos». Y ¿qué es lo que os hace prever que, si ocurre, vayan a creer?
Desviaremos sus corazones y sus ojos, como cuando no creyeron por primera vez, y les dejaremos que yerren ciegos en su rebeldía.